El jueves 6 de agosto, en el espacio El Obrador de la calle Bartolomé Mitre, la Unión Cívica Radical celebró el segundo encuentro de su ciclo de debate “Radicales: ¡Estamos a tiempo!”.
No fue un acto más del calendario partidario: fue la continuación necesaria de una tarea que iniciamos el 28 de mayo pasado, cuando dirigentes de diecisiete provincias coincidimos en que el radicalismo debe asumir, sin dilaciones, la responsabilidad de construir una alternativa política democrático, de orientación liberal y progresista para 2027.
Frente al resultado de las elecciones generales y pase lo que pase en el balotaje, Juntos x el Cambio -y la UCR dentro del espacio- ejercerán un papel clave como fuerza opositora.
Reportaje, Diario La Nación, domingo 22 de octubre de 2023
El pasado domingo de elecciones, La Nación publicó un reportaje que me hizo la periodista Sofía Diamante. Luego de conocer el resultado -que no era el que esperaba, claro está- verifico no obstante que todas las premisas que planteé en el artículo están plenamente vigentes en el nuevo escenario; uno en el que Juntos x el Cambio tiene el papel protagónico de opositor, sea cual fuera el resultado del balotaje del 19 de noviembre entre Sergio Massa y Javier Milei. Esas premisas son:
Urge la formulación de un programa de estabilización. Las tasas de inflación actuales son insoportables e imposibilitan la planificación de las actividades de los actores económicos, tanto los productores como los consumidores.
Junto con el programa de estabilización se requiere formular un programa económico integral, que contemple la integración al mundo, con equipos e integridad de los gobernantes.
Para llevar a cabo estos programas será necesario construir poder político y contar con licencia social para afrontar sus impactos.
Levantar la economía y generar un horizonte de esperanza requiere no sólo de programas económicos, sino de solidez y credibilidad en las instituciones. Lo demuestran los ejemplos de Chile y Uruguay, sociedades que se apegan a las leyes y donde hay una cultura de acuerdo y compromiso entre actores políticos: en dos décadas redujeron los niveles de pobreza en 30 y 15 puntos porcentuales respectivamente.
Desde el lugar de oposición que nos dieron las urnas y con la fortaleza legislativa y territorial de la UCR y del espacio que integramos, Juntos x el Cambio, debatiremos, apoyaremos y buscaremos agregar valor a todas las iniciativas que conduzcan al país por la senda del progreso, que se enmarcan en las premisas mencionadas. No toleraremos la corrupción o las medidas populistas que hunden cada vez más al país.
El comunicado que publicó ayer el Comité Nacional de la UCR, expresa con claridad la misión de nuestra coalición, junto con la fortaleza para lograrlo: “Los argentinos colocaron a nuestra coalición en un rol de oposición. Y eso es lo que debemos hacer. Esa responsabilidad es sumamente relevante, ya que contamos con 10 gobernadores, cientos de intendentes, 93 diputados y 24 senadores nacionales”.
El día antes de la marcha en el obelisco, estuve conversando con Laura Di Marco en La Trama del Poder . Lo que el sábado finalmente terminó siendo una multitudinaria manifestación pacífica de cientos del miles de personas tiene un espejo en el ’83. Como recordó Laura al inicio del programa, “La marcha del millón” fue nombrada de esa manera “rememorando aquella marcha donde Alfonsín metió un millón de personas en el obelisco, recitó el preámbulo de la Constitución -una especie de rezo laico-, en donde la opción era autoritarismo o democracia”.
Estuve en ambas marchas -la del ’83 y la del #19O y, efectivamente, hay varias coincidencias, empezando porque los valores que defendíamos entonces son los mismos que defendemos hoy en día, y porque también ahora se presenta una dicotomía, no tan drástica, pero sí decisiva: la regresión al populismo o la continuidad del camino del republicanismo.
Recibí una perla histórica de parte del Profesor Fernando Rocchi, con quien compartí un panel en el ciclo conmemorativo de los 100 años de la primera presidencia democrática que dictó la Universidad Torcuato Di Tella.
Se trata de La obra del gobierno radical, un filme de comunicacion política que circuló antes de las elecciones presidenciales de 1928.
Esta semana estuve invitado al programa que conduce Alfredo Leuco, un espacio que ofrece – además de la idoneidad de los periodistas que lo acompañan- tiempo suficiente para responder las preguntas que se formulan y abordar los temas que se plantean.
Ahí pude hablar de los desafíos sociales para modernizar la estructura productiva en el entorno de un capitalismo competitivo y construir una democracia de calidad.
También respondí a preguntas sobre la aptitud del Radicalismo para estar a la altura de esos desafíos.
Creo que puede ser interesante para conocer un punto de vista sobre el panorama político de hoy en la Argentina