Apuntes radicales sobre las PASO

A 18 meses de haber sido elegida para gobernar la Argentina, Cambiemos fue la opción más votada a nivel nacional en las primarias legislativas. La UCR -encabezando más de la mitad de las listas- fue clave en este resultado. De repetirse en octubre, el bloque Cambiemos crecería sustancialmente en ambas cámaras.

Es posible agrupar, con una mínima dosis de discrecionalidad, en cinco coaliciones nacionales a las fuerzas políticas que compitieron en las PASO del 2017: la coalición de gobierno (la única que se presentó en 100% de los distritos); la que expresa la versión peronista liderada por CFK; la del peronismo desalineado de la anterior Presidente, la orientada por el ex candidato presidencial Sergio Massa y, finalmente, la expresión de los sectores que impugnan la democracia representativa y el modo de producción capitalista.

Con este criterio, los resultados de las primarias legislativas fueron los siguientes:

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Una mirada sobre la elección del 14 de agosto del 2011

urna 1. Un análisis apropiado requiere indagar en las motivaciones del voto a CFK, así como las razones (o falta de) para acompañar otras opciones.

2. La historia argentina reciente muestra la relevancia de la situación económica en la consideración social, capaz de desplazar otras valoraciones. Buen ejemplo de ello es la “tablita cambiaria” del Proceso o, ya en democracia, el régimen de convertibilidad en los noventa.

3. La evidencia empírica en América Latina también acredita la afirmación de que en contextos económicos de crecimiento o estables, los oficialismos continúan en el poder, como lo demuestran los casos de Colombia, donde vemos la continuidad de Santos luego de Uribe-, de Brasil, país en el que Dilma Rousseff sucedió a Lula da Silva – que ya había sido reelecto, y también Uruguay con la ratificación del Frente Amplio, primero con Tabaré Vázquez y después con José Mujica.

4. La anomalía en la Región la constituye Chile donde la fractura de la coalición oficialista y el desgaste de veinte años de gobierno, abrieron la puerta a la Presidencia de Sebastián Piñera.

5. En nuestro país, en las elecciones distritales de este año, casi todos los gobiernos fueron ratificados en las urnas (Misiones, Córdoba, Santa Fe, la Ciudad de Buenos Aires, Neuquén, Salta, Chubut y Tierra del Fuego).

6. La excepción a la regla de los oficialismos exitosos en contextos económicos promisorios, sin importar mucho el registro ideológico de los gobernantes, es Catamarca donde, a pesar de que el gobierno provincial aumentó su caudal de votos, la ruptura de la coalición gobernante llevó a la reunificación peronista que, finalmente, se alzó con el triunfo.

7. Otra consideración relevante para comprender el triunfo de CFK es la apelación a sectores sociales con reivindicaciones temáticas específicas. El Gobierno nacional registró acertadamente que, en sociedades diversas y plurales, las señas de identidad son variadas y múltiples y no, exclusivamente, de pertenencias partidarias. En ese plano simbólico, la apelación a supuestos desafíos épicos tuvo particular aceptación en sectores juveniles.

8. En el mismo sentido, la creación de medios de comunicación, el desarrollo de programas oficialistas y la propaganda, contribuyeron no sólo a configurar una realidad acorde a los intereses y necesidades del Gobierno, sino también a ridiculizar la prédica de los dirigentes opositores y desacreditar medios de prensa no subordinados.

9. En ese contexto, un Gobierno que centraliza al máximo el poder, maneja de manera discrecional los recursos públicos y exhibe desapego por los procedimientos democráticos, obtuvo su máximo caudal de votos desde sus inicios en el año 2003.

10. No obstante los conflictos de raíz social que costaron más de una decena de muertes en el último año y de rampantes escándalos de corrupción, en la última elección se verificó un homogéneo acompañamiento al Gobierno Nacional. No únicamente en términos geográficos -sólo perdió en la Provincia de San Luis- sino también socialmente, a partir de haber recuperado el voto perdido en las últimas elecciones legislativas en los grandes conglomerados urbanos y áreas rurales.

11. El mapa político que deja la elección muestra una preponderancia, de alrededor del setenta por ciento, de opciones de cuño peronista en tanto que los dos millones quinientos veinte mil votos obtenidos por la UCR revelan un notorio retroceso electoral que, al mismo tiempo, permite avizorar el riesgo de un deterioro aún mayor en el próximo comicio de octubre.

12 En efecto, en relación a la última elección presidencial del año 2007, con la candidatura de Lavagna-Morales, se perdieron alrededor de setecientos diez mil votos, equivalentes a casi cinco puntos porcentuales. (*)

13 En diez distritos, la fórmula presidencial obtuvo un resultado inferior al promedio general del país que fue del 12.17% (CABA, Buenos Aires, Chubut, Mendoza, Neuquén, San Juan, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero y Tierra del Fuego).

14. En dieciséis distritos el binomio presidencial alcanzó la segunda posición, en seis (Buenos Aires, Chubut, La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luis) obtuvo el tercer puesto, en Santa Fe fue cuarto y en CABA llegó en quinto lugar. En el caso de que estas posiciones se repitieran en la elección de Octubre, y considerando las provincias que eligen cargos de senadores nacionales, la UCR renovaría sus bancas en juego y ampliaría su bloque en un caso: la Provincia de Misiones.

15. Si se contrastan los votos obtenidos por la fórmula presidencial de UDESO con las recientes compulsas provinciales de la interna abierta de Santa Fe y la general de Córdoba, la merma de votos es de casi ciento ochenta y cinco mil votos frente a los obtenidos por Mario Barletta y Oscar Aguad, respectivamente.

16. Resulta bastante obvio que la explicación del pobre resultado obtenido por la UCR no admite explicaciones monocausales ni simplistas. Por el contrario, tiene raíces mas profundas y es posible pensar que la simpatía recobrada por la UCR en algunos sectores sociales – luego del conflicto por la retenciones, el aniversario por los veinticinco años de la inauguración democrática y el fallecimiento del Presidente Raúl Alfonsín – llevó a muchos dirigentes radicales a confundirla con una auténtica recuperación de la confianza de la sociedad y, en consecuencia, a imaginar que la vuelta al ejercicio del gobierno era una formalidad que sólo requería del paso del tiempo.

17. El espejismo de la reconstitución partidaria imposibilitó la discusión profunda que los nuevos desafíos imponían a una fuerza política que pretende ser mucho más que una oposición testimonial. Mucho más cuando el mundo enfrenta una crisis sin precedentes desde 1930 y la Argentina todavía padece las consecuencias de la crisis política, económica y social de inicios del siglo: la más grave, profunda y extensa de toda su historia.

18. Esos déficits estructurales estuvieron acompañados por una serie de episodios recientes que contribuyeron a debilitar el desempeño institucional de la UCR.

19. Apenas constituidos los Bloques Legislativos surgidos de la elección ganada en el año 2009, se suscitó una inexplicable disputa por la conducción de los mismos que incluyó condicionamientos a legisladores que manifestaban su voluntad de incorporarse. Ello afectó la consideración social de lo que era unánimemente tenido en cuenta como uno de los pilares de la recuperación partidaria y tuvo como consecuencia inmediata la deslucida y contradictoria posición en el caso del uso de reservas y la composición del Directorio del Banco Central que expresó públicamente, por primera vez, la artificiosa controversia entre “progresistas y defensores del establishment”.

20. Al mismo tiempo, ya en Febrero del año pasado, en actividades organizadas por el Comité Nacional con los Bloques Legislativos, emergieron públicamente los cuestionamientos a la validez de las credenciales partidarias del Presidente del Senado.

21. Más aún, la constitución de nuevos agrupamientos internos a nivel nacional y provincial exteriorizó una controversia interna que llevó a la imposibilidad de programar actividades con la presencia simultánea de los más reconocidos dirigentes del Partido y se recurrió, inclusive, a otras fuerzas políticas aliadas para dirimir internas partidarias o para condicionar la constitución de eventuales coaliciones electorales.

22. Tempranamente, a mediados del año 2010, hubo sectores partidarios que desarrollaron acciones para posicionar candidaturas con equipos propios incumpliendo acuerdos explícitos por los cuales la definición del programa y la formalización de las alianzas estaba reservada al Comité Nacional partidario. Así, la dinámica interna adquirió un ritmo tal que, por ejemplo, el acto de un sector interno frustró la reunión anual de la Convención Nacional, cuya fecha de realización estaba fijada con varios meses de antelación.

23. Por otro lado, una evaluación tan errada como extendida en el Partido, que desconocía las nuevas y distintas reglas de juego creadas por la vigencia de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO), llevó a que se verificaran muy amplias coincidencias para decidir la fórmula presidencial “lo antes posible”.

24. Este grueso error estratégico del Partido se justificaba en la absurda creencia de que no hacerlo daba ventajas al oficialismo y que era requerido por nuestros eventuales aliados. Sin embargo, ello no impidió que el marco de alianzas que el Partido había conformado en el año 2009 se desintegrara. A la temprana renuencia de la Coalición Cívica a ratificar la continuidad del Acuerdo Cívico y Social se sumó el cálculo estratégico del Partido Socialista, que daba por descontado -como Mauricio Macri- un triunfo oficialista y, en su evaluación, carecía de rentabilidad política acompañar una candidatura de otro partido. (**)

25. Una vez oficializada la candidatura presidencial, por desistimiento de los otros competidores frente al requerimiento público de liberar de obstáculos la campaña, la mayoría partidaria produjo un notable viraje político. Se abandonó la línea de “pureza doctrinaria” que confundía groseramente la apelación a diversos sectores sociales vacantes de representación política con la fijación de límites, expresados en términos personalizados, por definición infranqueables.

26. El sorprendente cambio antes que traer certezas introdujo confusión, reflejada dramáticamente en el resultado de la Provincia de Buenos Aires donde la candidatura presidencial obtuvo casi seis puntos porcentuales menos que la de gobernador.

27. La campaña electoral no sólo desaprovechó las potencialidades del candidato vicepresidencial nominado, Javier González Fraga, sino que se resumió en una serie de recorridas provinciales y presentaciones televisivas del candidato sin acertar a sensibilizar y movilizar sectores sociales tras una convocatoria que le diera sentido y orientación a la apelación por el voto a nuestra lista.

28. Hoy, luego del resultado y con vistas a la elección de Octubre, parece atinado concentrarse en un doble objetivo. En primer lugar, maximizar la potencial representación legislativa argumentando la necesidad de prevenir riesgos hegemónicos y apelando a las aptitudes de nuestros candidatos para ejercer el control republicano. Al mismo tiempo, procurar mantener la presencia territorial del Partido, tanto a nivel provincial como comunal, desarrollando un eje de reivindicación federal con los recursos apropiados por el gobierno central y sosteniendo la gestión exitosa de cientos de intendentes radicales en todo el país.

29. Esos objetivos no pueden relativizar el reclamo por la ausencia de valores propios de nuestra idiosincrasia que nos permita diferenciarnos de las otras candidaturas peronistas, tanto a nivel provincial como nacional. Por el contrario, ese reclamo debiera sugerir las consecuencias que para la sociedad tiene la disputa de poder hacia el interior del peronismo que, como lo indica la historia, se traslada a las instituciones del Estado y afecta la convivencia pacífica de la sociedad.


(*) Aunque la comparación no es pertinente, porque el Radicalismo integró la coalición Acuerdo Cívico y Social, es oportuno recordar que en la elección del año 2009 el porcentaje obtenido por el ACyS superó el 30%

(**) Más tarde, ese mismo criterio – endogámico y contradictorio con las oportunidades ofrecidas por las PASO- fue puesto en práctica en los otros cargos electivos y, cuando fue posible, fue utilizado como instrumento para “ajustar cuentas” en la vida interna partidaria.

Encuestas Previas y Resultados en La Ciudad de Buenos Aires

Las encuestas de opinión pública empezaron a ser utilizadas como insumo para las decisiones luego de la gran crisis de los años treinta del siglo pasado en los Estados Unidos. Con el paso del tiempo su uso se fue generalizando y para muchos actores políticos, antes que una fotografía del humor social que debe ser considerada, se han transformado en casi la única razón que justifica proposiciones políticas que, muchas veces, son opuestas a la escala de valores que, teóricamente, sustentan. Al mismo tiempo, los resultados de las encuestas son aprovechadas por algunos candidatos y medios de comunicación  para crear un “estado de opinión pública” favorable a sus intenciones o intereses. La elección del 10 de Julio en la Ciudad no fue una excepción, por eso es útil recordar los resultados de las encuestas publicadas en medios gráficos y compararlos con lo realmente sucedido en las urnas

 

 

Jefe de Gobierno

Mauricio Macri

Daniel Filmus

Fernando Solanas

Resultado final

47,09

27,78

12,82

Jefe de Gobierno

Mauricio Macri

Daniel Filmus

Fernando Solanas

Jorge Telerman

M. E Estenssoro

Luis Zamora

Ricardo López Murphy

Silvana Giudici

Datos
técnicos

Publicado en

ARESCO

41,5

35,3

8,6

2,2

4,2

3,2

Sin datos

Clarín, Página
8/07

Analogías

41

32

11,6

4,3

2,9

1,6

1,3

1,5

Sin datos

Ambito
8/07

Poliarquía

45,3

30,5

11

2,6

3,2

Muestra de 1.350 casos telefónicos muestreo. Indica ficha técnica

La Nación 8/07

Management & Fit

34

18

7,7

1,7

1,3

Sin datos

Clarín 3/07

CEOP

43

35,1

9,4

2,6

3,4

1,3

1,6

1,7

Sin datos

Página
8/07

OPSM

38

27,8

8,9

3,1

2,7

1,6

1,2

0,7

Sin datos

Clarín, Página
8/07

Ricardo Rouvier

42,6

35,2

10

2,4

4,7

1,7

2

1

Sin datos

Clarín, Página
8/07

Ibarómetro

41,4

34,3

9,6

2,4

4,5

2,1

1,6

Sin datos

Página
8/07

Opinión Autenticada

41,8

30,2

10,5

2,2

5,2

2,1

1,5

3,1

Sin datos

Clarín
8/07

Cuatro2

47,2

38,1

Sin datos

Perfil 3/07

Nueva Comunica-ción

39,1

31,8

12,7

6,9

3,7

Sin datos

Clarin, Página
8/07

Panorama

33

24,1

24,5

2,1

3,5

1,5

0,8

1,2

Sin datos

Clarín
8/07

Giacobbe y Asociados

42,7

30,8

10,3

3,2

4,1

Sin datos

Clarin
8/07

Equis

35,7

30,8

5,6

1,1

1,1

0,8

-0,6

0,6

Sin datos

Página
8/07

Fuente: www.diariosobrediarios.com.ar

El “Huracán” Cristina cerca de la Promoción

Tal como era previsible, las elecciones porteñas señalan el inicio de una serie de derrotas electorales del kirchnerismo, siguiendo con la lógica del triunfo de los oficialismos en las provincias, salvo en Catamarca, en donde Eduardo Brizuela del Moral iba por su tercer mandato. Hasta Fabiana Ríos, la gobernadora de Tierra del Fuego que iba por su reelección, obtuvo su cometido luego de ganar la segunda vuelta en forma inesperada, especialmente para el ministro Florencio Randazzo que viajó para saludar a su opositora.

El primer impacto de la derrota capitalina es sobre la construcción mediática instalada desde la Casa Rosada que dice que el oficialismo es un ventarrón arrasador que ganará en todas las elecciones, tal como sucedía en distritos de menor peso electoral nacional. Hoy, el triunfo en la primera vuelta de la presidente parece alejarse en favor de una oposición que crece -aunque sin definición nítida-, y los problemas políticos internos del FPV.

La aparición de fisuras visibles como los pases de factura entre las distintas colectoras que llevaban a Daniel Filmus y Carlos Tomada como fórmula de gobierno, las responsabilidades que Alberto Fernández achaca a La Cámpora y a la propia Cristina Fernández, y el desprecio de Aníbal Fernández hacia los votantes de la Ciudad de Buenos Aires, son signos claros de una debilidad estructural que el kirchnerismo ha maquillado hasta aquí haciéndola parecer una fortaleza. La victoria de Mauricio Macri, no sólo señala que el kirchnerismo no es invencible, sino que su magnitud mide la distancia entre su esencia débil y populista y su fachada fuerte y progresista.

El frente interno del PJ quedó muy maltrecho con el cierre “real” de la presidente, que sobre la hora, no dejó espacio siquiera para “ir por afuera” a una cantidad de dirigentes de ese partido que están siendo “socorridos” por Eduardo Duhalde y por Francisco De Narváez en un esfuerzo parejo. Carlos Verna, senador de La Pampa renunció a su candidatura por las imposiciones de nombres ignotos en su lista y hasta el obediente José Pampuro quedó con las manos vacías, comprometiendo el armado del FPV en el Senado.

Este es un mal ambiente para acompañar a Daniel Filmus en su calvario y sacrificio final frente a Mauricio Macri en una segunda vuelta sin chances reales. Esa segura derrota empalmará con las elecciones de Santa Fe y Córdoba en lo que prometen ser tres domingos negros consecutivos para el peronismo gobernante. Peor aún, justo antes de la PASO convertida hoy en una encuesta nacional preliminar de la que saldrá el candidato opositor que además sería el contendor en una segunda vuelta con Cristina Fernández.

Para ese entonces, el supuesto del triunfo de los oficialismos será puesto a prueba, frente a dos cuestiones que han aflorado en las últimas compulsas locales. Por un lado, el desgaste que suponen ocho años de gobierno por parte de un partido del mismo signo –hasta de las mismas caras y prácticas-, tal como sucediera en Catamarca. Y por el otro, la voluntad emanada de las urnas hacia expresiones políticas de tolerancia y no confrontación, giro que Cristina Fernández prometió en 2007 y aún no se ha traslucido en sus actitudes políticas hacia adentro y hacia afuera del poder.

Es bueno recordar que el peronismo de Carlos Menem no pudo continuarse en Eduardo Duhalde, por desgaste y por la contra que ejerció el menemismo sobre su propio candidato. La salvedad podría constituirla la situación económica de 1999 en la que la desocupación era más acuciante que la inflación y la poca creación de nuevos puestos de trabajo de hoy.

La operación para maquillar ese desgaste evidente es la conformación de los elencos cercanos al poder en donde la obediencia ciega de los funcionarios jóvenes es vendida como la renovación de la política. Así, Amado Boudou es ungido como candidato a vicepresidente y figuras como Filmus y Tomada, comprometidos desde el 2003 con el kirchnerismo, van rumbo a “Siberia”. Atrás quedaron los viejos ropajes, como la transversalidad que tenían un poco más de carnadura que lo que hoy ensaya el poder.

Es de esperar que el gobierno nacional se aferre a la teoría del triunfo de los oficialismos e implemente una campaña similar a la de Mauricio Macri, con profusión de inauguraciones y campaña en grande, siempre con las encuestas en la mano. Sin embargo, la crispación y la negación -esa que ha dejado pasar las elecciones de la Ciudad sin hacer un solo comentario- son rasgos constitutivos de la política kirchnerista de la que no podrá desembarazarse de acá a octubre.

La ciudad veleidosa

La Capital Federal ha mostrado un comportamiento electoral similar al de otras ocasiones. El peronismo alcanzó su techo y una fuerza política nueva, el PRO, concita el interés que en otras elecciones supo tener la UCR, o figuras como Elisa Carrió o Ricardo López Murphy, hoy relegados a lugares inimaginables hace unos años. Ese espacio vacío fue ocupado por una maquinaria inteligente de acumular y conservar el poder, aunque amable y colorida.

Fernando Solanas, otro actor político rumbo al eclipse, no se atrevería decir, que aquí “la calidad del voto es muy baja”. En cambio, atinó a admitir que su resultado en la elección, frente a dos aparatos estatales, estaba condenada de antemano: conoce que este electorado no admite el maltrato que tuvo hacia los votantes de Catamarca.

Lo asombroso es el beneficio que la nacionalización y la consecuente polarización reportó a Macri. La primera le atrajo el voto antik y la segunda se lo aseguró, alcanzando una brecha de casi 20 puntos con Filmus. ¿Qué sentido tiene la segunda vuelta? La presidente, obviamente, no participará de la campaña, tampoco sería bien vista la decisión de bajarse de Filmus, porque recuerda la actitud de Menem en el 2003. En cualquier caso, desde la Casa Rosada u Olivos, tendrán que asumir la derrota, por abandono de Filmus, por su silencio negador, o por la improbable defensa de su candidato.

Macri es el hombre de la hora, o mejor dicho, los votantes del PRO son el fenómeno de la hora, porque ayer votaron a Carrió, a la UCR o a López Murphy – a este último lo apoyó el gobierno nacional en la creencia que ideológicamente le restaba a Macri-, o a Jorge Telermann – apoyado por Macri para afectar a Tomada. Es más probable que esos votantes sean más antik que verdaderos seguidores de un hombre simpático que dispone de un excelente equipo de campaña.

El pronóstico para el clima electoral, de aquí a la votación crucial del 14 de agosto, no anuncia huracanes kirchneristas de ninguna clase. Los sucesivos “domingos negros” podrían generar, en vez, fuertes vientos de cambio.

Editorial de Escenarios Alternativos

Las Urnas: Donde mueren las palabras

Integré la delegación de la Internacional Socialista a Venezuela como observador en las elecciones legislativas.

A las 4:30 de la mañana bombas de estruendo tocaron diana y  fuegos artificiales anticiparon los primeros discursos oficialistas   convocando con tono marcial a  votar en una elección que es voluntaria ( la concurrencia fue del 66 %) y que se realiza de manera electrónica.

Se eligieron 165 diputados en un sistema mixto, 110 en circunscripciones nominales  y el resto  de manera proporcional.

Visitamos distintos lugares de votación, entre ellos el Barrio 23 de enero donde vota el Presidente, muy conocido por ser el territorio de Los Guardianes de Chávez .

A casi doce horas de cerrado el comicio es difícil tener información precisa sobre los resultados, aunque es seguro – según datos oficiales- que el gobierno no tiene las mayorías especiales que se proponía y, según datos extraoficiales, es posible que en números absolutos de votantes, sin considerar las bancas distribuídas por un intrincado sistema electoral, la mayoría de los venezolanos hayan expresado su desacuerdo con la "democradura" de Chávez.