Existe una vacancia de representación política de vastos sectores sociales que se resisten a quedar prisioneros de una polarización tóxica.
El pobre desempeño electoral del oficialismo, antes de la elección de renovación legislativa de medio término, había abierto serios interrogantes sobre las particularidades de la segunda mitad del gobierno de La Libertad Avanza.
En efecto, los representantes del oficialismo perdieron en nueve de las diez elecciones ocurridas en jurisdicciones provinciales (más CABA), alcanzando un porcentaje apenas superior al 25% de los sufragios emitidos. Además, el bloque legislativo del gobierno perdió, en el periodo que va de junio a septiembre, más del 80% de las votaciones realizadas en el Congreso.
