La SEDRONAR con serias deficiencias en la ejecución de proyectos y fiscalización de precursores químicos

En la sesión del Colegio de auditores aprobamos un informe de auditoría de gestión sobre la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) cuya síntesis se puede leer aquí.

La cuestión del consumo de drogas es un tema complejo que incluye distintas dimensiones: de salud, de seguridad, social, económico y político.

En el mundo se calcula que 29 millones de personas (1 de cada 20 adultos) consumieron drogas en 2014 y sufren trastornos relacionados con ellas. El avance de la tecnología ha favorecido el desarrollo de la producción de drogas sintéticas lo que pondrá fin a un tipo de específico de abordaje el tema, porque los estupefacientes que se conocen desaparecerán del escenario dando lugar a otros, muchos más peligrosos, dañinos y adictivos.

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“Guerra a las Drogas”: Derrota previsible

El dos de Junio pasado, en el Hotel Waldorf Astoria de New York, la Comisión Global de Políticas de Drogas realizó una Conferencia de Prensa reclamando un sustancial cambio en el paradigma de la política de drogas a escala mundial.

Esta comisión está integrada, entre otros, por el ex Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan; por el Primer Ministro de Grecia y Presidente de la Internacional Socialista George Papandreou; por los ex Presidentes de Brasil, Colombia y México, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, respectivamente, y por el ex Presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Paul Volcker.

El Informe de la Comisión se plantea la actualización del debate en el seno de las Naciones Unidas ya que el régimen internacional que regla el tema se sustenta en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, la Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención contra el Tráfico Ilícito de Drogas Narcóticas y Sustancias Psicotrópicas de 1988.

La proposición de replantear el tema se basa en que el principal resultado negativo de la política, según el último Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas sobre Droga y Crimen, es la creación de un mercado negro controlado por organizaciones criminales que produce incrementos enormes en los niveles de violencia, al tiempo que corrompe las instituciones y transforma a millones de habitantes de barrios pobres en rehenes de redes delictivas.

A su vez, a nivel  regional, el Informe de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia propicia un nuevo paradigma sustentado en tres directrices:

1. Tratar el consumo de drogas como una cuestión de salud pública.

2. Reducir el consumo mediante acciones de información y prevención.

3. Focalizar la represión sobre el crimen organizado

Parece claro que el modelo actual de política de “guerra a las drogas”, basado en prejuicios y temores, ha fracasado y que la solución de largo plazo para el problema de las drogas ilícitas pasa por la reducción de la demanda en los principales países consumidores. Y, para ello, es necesario que el problema de las drogas sea debatido frontalmente – a través de discusiones, debates, estudios e investigaciones- en cada país y en el conjunto de la Región. Los Documentos e Informes de la Comisión son, sin duda, un primer paso serio y documentado en la dirección correcta.

Drogas y Democracia

decomiso%20de%20drogas%20en%20la%20region Sergio Ramírez es un escritor nicaraguense que integró como Vicepresidente el primer gobierno que sucedió a la dictadura de Somoza y que, por diferencias insalvables con la conducción, renunció al Frente Sandinista a mediados de los años noventa. Ayer el diario La Nación publicó una nota suya sobre el azote del narcotráfico en la frontera mexicana cuyo título, más que sugestivo, es La Santa Muerte.

Esta nota, que se refiere al premio obtenido por un fotógrafo mexicano de la Fundación Nuevo Periodismo creada por Gabriel García Márquez, se suma a las varias que en las últimas semanas se publican sobre la amenaza que el crecimiento del narcotráfico implica para la convivencia pacífica y democrática en nuestras sociedades.

Ahora bien, si estamos frente a acciones ilegales transnacionales por lo que la acción concertada entre los estados es imprescindible, la pregunta que se impone es si la aproximación al problema basada en un enfoque que centra la acción pública en la producción de narcóticos  es suficiente o si, por el contrario, se impone una revisión que atienda, de manera decisiva, las razones que conducen a los continuos aumentos de  la demanda.

En esta perspectiva es relevante constatar que en uno de los mercados más importantes de consumo, los Estados Unidos, a pesar de los gigantescos  presupuestos asignados  contra el consumo de drogas  -en programas federales, estatales y municipales se ha estimado que asciende, en los últimos 20 años, a la suma de 450000 millones de dólares-, la población carcelaria por motivos vinculados al consumo y provisión de drogas es de alrededor de 1,5 millones de personas, ochenta por ciento de los cuales pertenecen a las minorías hispanas y afroamericanas.

La Iniciativa Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, titularizada por los ex Presidentes Fernando Henrique Cardoso, Cesar Gaviria y Ernesto Zedillo de Brasil, Colombia y México respectivamente, ha propiciado recorrer un camino distinto ya que la violencia y la corrupción asociada al tráfico de drogas y la ineficacia de las políticas están corroyendo desde adentro nuestra democracia.

Lecturas recomendadas

En la nueva edición del Portal que edito desde hace varios años, Escenarios Alternativos, hay notas verdaderamente interesantes. Por caso, además del habitual panorama político, está el análisis de la  coyuntura económica de José María Fanelli donde se analiza la sostenibilidad de la situación y los posibles impactos de la dinámica política y, entre otros,  un análisis del Profesor  Juan Gabriel Tokatlián sobre los resultados de la llamada “guerra contra las drogas” y, en consecuencia, la necesidad de construir un nuevo paradigma transformador y realista.