En Febrero de este año, cuando cumplió 99 años, se organizó una cena homenaje a Florentina Gómez Miranda en el Centro Lalín de Buenos Aires.
Florentina – que se reconocía maestra por vocación, abogada por elección y militante política por pasión- hizo esa noche un discurso impecable en el que repasó su casi centenaria vida.
Cuando se conoció la noticia me llamaron de Radio Continental y recordé ese discurso de Florentina en el que habló para sus muchos amigos, a los que se encargó de invitar personalmente.
No estoy seguro, pero es muy probable que esa noche fuera la última vez que habló en un acto político. Por el contrario, estoy convencido que, de los muchas veces que la escuché, tal vez haya sido uno de sus mejores intervenciones.
Fue como si esa admirable, coqueta y brava mujer – que siempre soñó con tener ojos con el color de las uvas, entre verdes y azules aclaraba- hubiera querido dejar el testimonio oral de su vida frente a sus amigos-admiradores de siempre.
