Una mentira muy cara

Los argentinos pagamos un alto precio por mentir sobre la inflación del país.

En junio de 2016 el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó una revisión de la serie del Producto Bruto Interno (PBI), según la cual la Argentina, en términos reales, creció un 45% entre 2004 y 2014.

Con anterioridad -y bajo la influencia del ex Secretario de Comercio, Guillermo Moreno-, el INDEC informaba un crecimiento del 63% para el mismo período.

Esta sobreestimación del PIB en 18 puntos porcentuales no solamente resultó escandalosa por la manipulación de datos públicos y sus consecuencias en la gestión de políticas públicas, sino que significó, además, una pérdida fiscal multimillonaria para el Estado Argentino.

¿Cómo? En los canjes de deuda de 2005 y 2010 el Estado argentino emitió bonos llamados Cupón PBI que se pagan de acuerdo a la evolución de ese índice de crecimiento; a mayor PBI, mayor rentabilidad para los poseedores de estos bonos.

Siguiendo los datos oficiales del INDEC de esos años, la Argentina pagó a los bonistas alrededor US$ 10.100 millones. Los nuevos cálculos a partir del PBI revisado en 2016, determinan que debería haberse pagado una cifra mucho menor, de entre US$ 8.000 millones y los US$ 9.300 millones. Es decir que el Estado pagó entre US$ 1.300 y US$ 2.100 millones de dólares de más.

 

1 opinión en “Una mentira muy cara”

  1. Pienso que hay cosas que ocurren solamente en nuestro País. Me pregunto: ¿Qué tipo de enfermedad mental sufriremos los Argentinos como dejar pasar por alto este descontrol, y a su vez apostamos con más protagonismo a los que desvastaron a la Argentina?

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