Categorías
Política U.C.R.

La idealización de la violencia política es una desgracia para nuestro país

Conversé en el programa Tirando Data de la Juventud Radical Buenos Aires sobre mis comienzos como militante y la recuperación democrática en nuestro país.

Gracias a Maca Dolhagaray y Manuel Cisneros por la invitación a conversar sobre mis comienzos en la militancia política. Dejo algunas reflexiones y el reportaje completo.

  • Empecé a militar a principios de los 70 en el Colegio Carlos Pellegrini en medio de un clima opresivo y autoritario. Con un grupo de amigos formamos una organización independiente que fue el germen del centro de estudiantes. 
  • Estábamos convencidos de que no íbamos a poder cambiar la realidad del colegio sin cambiar la realidad del país y entendíamos que la forma de hacer política era a través de los partidos nacionales: peronismo y radicalismo. 
  • Pero el peronismo no nos seducía. Estaba ganado por la violencia de los grupos armados de ultraizquierda y los de ultraderecha. Nosotros siempre rechazamos la violencia como método de hacer política y nos unimos al radicalismo, con Alfonsín. 
  • Siempre supimos que la supuesta vanguardia armada que pretendía crear un ejército popular en realidad iba a producir una enorme frustración en la Argentina: que era una idea nihilista y suicida. 
  • Nosotros repartimos volantes contra el golpe del 76 una semana antes de que ocurriese. Pero al lado nuestro había grupos que decían “es muy bueno que ocurra el golpe, así se agudizan las contradicciones y el pueblo identifica claramente lo que está pasando”. 
  • Es claro, al menos para mí, que esa decisión dramática de los Montoneros llevó a una generación a la muerte y que la idealización de la violencia es muy desgraciada para la Argentina. 
  • Para la campaña de Alfonsín nosotros nos planteamos discutir esta idea de que la democracia era solamente una formalidad y abrimos mesas en todas las calles, en todo el país, para que las personas se afiliaran. Si había un partido lleno de ciudadanos comprometidos, podríamos transformar la Argentina. 
  • La campaña también fue frente al peronismo, que tenía vasos comunicantes con la dictadura y con el aparato sindical, con sus enormes recursos. Nosotros teníamos la ventaja de tener un enorme conocimiento de la base. 
  • Seguramente ustedes se acordarán de la consigna de campaña: “somos la vida”. Bien, esa idea no surgió de un focus group ni de consultoras internacionales. En una reunión en un comité, cuando yo estaba de responsable de la Juventud Radical, discutimos qué consigna pintar y un muchacho la propuso en contraposición a “somos la rabia”. 
  • “Somos la vida” es una consigna que logró expresar un concepto central y decisivo. Frente a la dictadura, frente a la violencia, frente a la guerra de Malvinas, nosotros quisimos mostrar que había un futuro que tenía que ver con la vida y la democracia. 
  • Cuando el gobierno de Alfonsín llegaba a su fin, inmediatamente después de la elección en la que ganó Menem, hubo intentos de convenir y acordar con el justicialismo para adelantar la asunción del presidente elegido. Y las conversaciones avanzaban bien hasta que un diputado justicialista dijo que faltaba algo. 
  • Qué era lo que le faltaba. Según el diputado justicialista: faltaba el indulto. Pero el radicalismo no estaba dispuesto a tomar la decisión de indultar a los comandantes enjuiciados ni a los responsables de la aventura de Malvinas ni a los guerrilleros. Y entonces se suspendieron las conversaciones.  
  • Es doloroso cuando critican al gobierno de Alfonsín por la economía sin tener en cuenta la debilidad política que sufrió, los intentos de golpe de Estado, el ataque guerrillero a un cuartel militar y el récord de paros generales. 

5 respuestas a «La idealización de la violencia política es una desgracia para nuestro país»

Hay que examinar la verdadera historia de nuestro país, caracterizada por el ejercicio de la violencia política desde su pre origen hasta el presente, sin que se haya alcanzado a superarla. El peronismo, (copia de Mussolini), y su sacralización religiosa autoritaria como destino para regir y desarrollar a la nación entra en decadencia y corrupción penosas.

Estimado Jesús: A mis 93 años de vida , tu informe es un bálsamo de amor y libertad. Seguí escribiendo así y Dios te bendecirá. Gracias por brindarme tu amistad.
Fuerte abrazo. Héctor

Jesús Rodriguez uno de los muy pocos radicales honestos y capaces de esos años. Mucha corrupción en esos momentos. Jesús R se inmoló aceptando ser ministro de Economía a pedido de Alfonsín sabiendo que su gobierno ya había fracasado. Un grande de verdad que tuvo mala suerte de actuar en momentos muy difíciles y sin apoyo del partido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.