Venezuela, el principio del fin?

Hace más de cinco años, en Enero del año 2010, integré una delegación de la Internacional Socialista (IS) que, liderada por su Secretario General Luis Ayala, estaba compuesta por la académica de la Sorbonne Renee Fregosi, el eurodiputado español Emilio Menéndez y la dominicana Peggy Cabral.

Esa misión produjo un  documento que fue aprobado en una reunión del Consejo de la IS a fines de ese año. La Resolución aprobada señalaba “los terribles instrumentos de un mecanismo autoritario de nuevo tipo, de una “democradura” moderna, fueron descritos de modo recurrente y convergente a lo largo de las reuniones y entrevistas”,  que durante una semana tuvimos con líderes políticos, sociales, sindicales, estudiantiles y espirituales.

Se consignaba que “la violencia, amenazas, intimidaciones, inseguridad, incertidumbre e inestabilidad de las leyes y los procedimientos” son la regla, al tiempo que se llamaba la atención sobre “la política de confrontación con Colombia”. Ese pronunciamiento fue eficaz como muro de contención en la región del auto denominado “socialismo del siglo XXI”, nombre de fantasía del populismo autoritario de matriz caribeña que pretendió extenderse por toda América Latina y que casi se consolida en el Río de la Plata.

La situación desde entonces no hizo más que empeorar y en septiembre de este año la prestigiosa organización Human Rights Watch denunció que el líder opositor Leopoldo López fue sentenciado en un juicio que “involucró violaciones y fracasó en ofrecer evidencia que lo vincule con un crimen”.

Este domingo hay elecciones de renovación legislativa en un proceso electoral que el propio Secretario General de la OEA denunció, en una carta enviada a las autoridades, como un cúmulo de irregularidades con la alta posibilidad de un oscuro escrutinio.

Estaremos este domingo, como tantas otras veces en estos años, con la solidaridad democrática internacional acompañando a los venezolanos para que su arma más poderosa, el voto secreto, permita empezar a dar vuelta la página de una historia nada gloriosa de ese país bajo el régimen chavista.

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