Mundial de Fútbol: El Ruido y las Nueces

El Mundial llega a su fin aunque para nosotros, los argentinos,  terminó hace varios días. Todos  escuchamos centenares de comentarios – de profesionales o de oyentes anónimos- en las radios y vimos muchas horas de programas donde los periodistas –preparados o improvisados-  estaban obligados a llenar , como sea, los espacios

En la prensa gráfica de todo lo que leí rescato tres textos. El primero de Juan Pablo Varsky – cuya pluma tiene el poco común mérito de la información, la precisión y la anticipación – clamaba porque el fin fuera mejor que el principio de la etapa Maradona en la Selección.

El otro es de Marcelo Moreno , que el día después de la eliminación  nos explicaba que el “problema es que Maradona somos nosotros”. No hace falta aclarar que nosotros somos  los argentinos.

Por último, en un previsible tono académico, el Profesor Juan Gabriel Tokatlián nos explica las razones de la derrota frente a Alemania.
Las tres notas son muy buenas y son las pocas nueces que acallan tanto ruido escuchado.

¿Fútbol? No, es arte

ADN, la Revista Cultural de La Nación que dirige ese gran periodista que es Jorge Fernández Díaz, trae hoy un artículo imperdible sobre fútbol y literatura. Su autora, Verónica Abdala, cita a Albert Camus quien dijo que todo lo que sabía “acerca de los hombres y las obligaciones de los hombres” se lo debía al conocimiento de ese deporte.

Más cerca, pero no menos riguroso en la descripción de la dimensión artística del fútbol , está nuestro Roberto Fontanarrosa en un delicioso cuento actuado maravillosamente por Luis Brandoni.