Pasivos ambientales estatizados

El mes pasado en la AGN aprobamos un examen especial sobre la gestión del Estado Nacional (2014- 2015) frente a los pasivos ambientales de la minería, es decir, los residuos y subproductos de esta actividad extractiva que no fueron remediados oportunamente por las empresas y que continúan contaminando el ambiente y teniendo efectos nocivos sobre las poblaciones afectadas.

El caso de Metal Huasi en Abra Pampa, Jujuy, lo demuestra de modo dramático: hoy en día, 26 años luego de que cerrara la fundidora, 100% de los niños y 50% de los adultos de Abra Pampa tienen niveles de plomo en sangre mayores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

El siguiente video revela los principales hallazgos de la auditoría:

La ausencia de normativa nacional sobre pasivos ambientales y la falta de coordinación entre el Estado Nacional y las provincias – que son titulares del dominio de los recursos de acuerdo a la Constitución- son factores de vulnerabilidad que resultan tanto más graves en un sector como el minero, que ha expandido su producción en la Argentina en los últimos años y que ha experimentado un significativo aumento de inversión.

Las grandes empresas mineras obtienen beneficios extraordinarios en aquellos países con normas débiles y gobiernos locales presionados por las urgencias sociales y ausencia de actividades económicas alternativas rentables y competitivas. La consecuencia es la posibilidad de transferir al sector público parte de sus costos privados. Asi, por no haberse ocupado de controlar adecuadamente a las empresas mineras en el pasado, el Estado argentino ahora debe hacerse cargo de los pasivos ambientales que tanto dañan a la población y al ecosistema.

2 opiniones en “Pasivos ambientales estatizados”

  1. Mientras los políticos que aspiran al poder o ya en él, necesiten, requieran aportes de las empresas no habrá solución al problema. La corrupción entre nosotros se mantiene firme desde la colonia y a los dos gobiernos populares, radicales y peronistas les pasó lo mismo.

  2. Se trata de Abra Pampa en la Puna Jujeña, condenados por la codicia capitalista de los empresarios y mineras, un desastre ambiental que aún no tiene responsables ni culpables, pero que la sufren miles de habitantes-Esta nota de un diario, contextualiza una orgía sangrienta con la vida y cultura de los originarios de la Puna Argentina, por los políticos que llegaron a la Casa de Gobierno e integrantes de la Magistratura Judicial que llevan en su oficio denuncias de contaminación ambiental. El uno en Bienestar Social apunta a la búsqueda del bienestar y seguridad social de los ciudadanos…Y la preservación del medio ambiente y de la ecología. En tanto el nuevo, tiene la obligación de aplicar las constituciones y los tratados interprovinciales como ley suprema respecto de las leyes que hayan sancionado o sanciones las legislaturas; no solo de acuerdo con las prescripciones de la constitución local sino también respecto de la ley suprema de la nación. Pero sin embargo, dejan a la deriva a los originarios contaminados. Que aparecen babeando en el patio de su casa, sin remedio ni trabajo; su agua contaminada,también sus cultivos; aves muertas en la orilla de la laguna; su ganado de ovejas destrozados con perros adiestrados; sus camélidos reducidos a tiros de bala;sus bebés con malformaciones, abortos, parto prematuro, bajo peso al nacer el bebé, entre otras tristes consecuencias. Más, no tienen hospital de niñas y niños; no tienen maternidad infantil, ni hospital para el tratamiento de los contaminados con plomo. No a la educación infantil ni universidad nacional. Pero que la sufren miles de habitantes…¡Están sentados en una misma mesa para gozar de su depravación sexual mas tributaria que de la orgía de los pueblos bíblicos de Sodoma y Gomorra!

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