Amenaza tóxica

El Riachuelo
El Riachuelo – Foto: Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN)

Lo peor del mundo en 2013: el top 10 de amenazas tóxicas. Así se titula un informe divulgado por el Blacksmith Institute y la Green Cross de Suiza unos años atrás. En esa corta lista negra -junto a lugares como Linfen y Tianyng (China), Chernobyl (Ukrania), y Ranipet y Sukinda (India)- está la Cuenca Matanza-Riachuelo.

La amenaza tóxica argentina abarca una superficie de 2.338 kilómetros cuadrados en torno a un río sin oxígeno que contiene altos niveles de mercurio, zinc, plomo y cromo, así como rastros de insecticidas, cianuro, cadmio, fenoles y compuestos químicos más tipicamente cloacales que fluviales.

La investigación citada se realizó a lo largo de más de siete años y fueron relevados 3.000 sitios contaminados. Los criterios para la selección fueron la cantidad de población humana afectada (sobre todo infantil), la potencia de los tóxicos involucrados y la existencia o no de planes de acción y estudios de impacto.

Estamos en 2016 y la amenaza sigue tan vigente como la contaminación que producen la basura y las miles de empresas instaladas en la Cuenca.

Ayer, en la sesión de Colegio de Auditores Generales de la Nación, aprobamos dos informes que muestran la ineficacia del Estado para reparar el daño ambiental, detener la degradación y garantizar la calidad de vida de una población estimada de tres millones de personas en la zona de influencia del Riachuelo, en especial las más de 20.000 familias que habitan en villas cercanas a la vera del río y están expuestas a enfermedades crónicas y fatales derivadas de la contaminación del agua y el aire que las rodea.

La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó en 2006 el primer informe sobre gestión ambiental en la Cuenca, que analizó las acciones del Estado entre 1995 y 2005. El informe alertó sobre el gran riesgo sanitario bajo el que vivían los habitantes de la zona (especialmente en Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora) y fue uno de los elementos probatorios de la Causa Mendoza que falló a favor de los vecinos demandantes y obligó a poner en marcha un plan de saneamiento a los demandados (autoridades de Nación, Ciudad y Provincia). La AGN fue elegida por la Corte Suprema para realizar el seguimiento de la ejecución presupuestaria del ese plan por parte de la autoridad de Cuenca (ACUMAR), creada tras el mandato judicial.

El ex Presidente de la AGN, el radical Leandro Despouy, mantuvo un estrecho vínculo con los vecinos, las sociedades civiles, la Defensoría del Pueblo, la Corte Suprema de Justicia y otros actores involucrados en la búsqueda de soluciones para la Cuenca a lo largo de los últimos años y publicó un detallado dossier sobre el proceso y los hallazgos y recomendaciones de la AGN. Su contribución al cuidado del medio ambiente sin duda influyó para que la Fundación Konex esta semana le diera una Mención Especial entre las 100 personalidades destacadas de la década 2006-2015 relacionadas a las Humanidades Argentinas.

Si bien el fallo de la Causa Mendoza puso en marcha una maquinaria sin precedentes para atender la situación de contaminación en la Cuenca y se han logrado algunos avances, sobre todo en la remoción de chatarra y limpieza superficial, la AGN ha verificado año tras año que los progresos son lentos y parciales y que faltan indicadores coherentes para medirlos. Se suma la enorme burocracia de tres jurisdicciones que no se ponen de acuerdo, cambios permanentes de autoridades y ausencia de transparencia en el manejo de los fondos públicos.

Las principales conclusiones de las auditorías aprobadas esta semana -cuya síntesis puede ser consultada aquí– son:

  • De la auditoría de gestión ambiental (2011 – 2015), que se concentró en dos de las 14 líneas de acción del plan de saneamiento, surgió que, en el caso del ordenamiento ambiental del territorio, no había siquiera un plan de acción definido; con respecto a la relocalización de familias sólo se había cumplido 14% de la meta acordada con los municipios de la Cuenca y en esos pocos casos se entregaron viviendas que presentaban vicios ocultos de construcción. A pesar de estos resultados magros, las líneas auditadas insumieron 31% de los $21.919 millones del presupuesto PISA entre 2011 y 2014.
  • De la auditoría de convenios y contrataciones llevados adelante por la autoridad de la Cuenca (ACUMAR) en el período 2013, surge una tendencia a eludir en forma permanente las normas que garantizan el adecuado uso de los fondos públicos. Se verificaron diferencias significativas en el costo pagado para limpiar las márgenes del río entre un municipio y otro (Ej.: mientras en Almirante Brown se pagaron $89.334, en Lanús por el mismo trabajo se erogaron $1.620.029). El análisis de la AGN fue limitado porque la ACUMAR retuvo parte de la información requerida, en particular una veintena de expedientes sobre convenios firmados con terceros, principalmente con las universidades nacionales de Lomas de Zamora y La Plata.

La primera promesa de limpiar el Riachuelo la hizo el Primer Triunvirato en 1811, debido a que gran parte de la población sospechaba que la propagación de enfermedades epidémicas de la época se debía a las aguas contaminadas por la grasa, vísceras y otros residuos orgánicos que los mataderos, saladeros y curtiembres arrojaban al Riachuelo. Más de dos siglos después, la promesa permanece sin cumplir. La nueva meta es 2023. Para alcanzarla, la ACUMAR -con el compromiso de las más altas autoridades de el Estado Nacional y de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires- debe resolver sus problemas y apretar el acelerador.

2 opiniones en “Amenaza tóxica”

  1. http://www.agro.uba.ar/noticias/node/161

    Desde hace diez años, un equipo interdisciplinario coordinado por la profesora Alicia Fabrizio de Iorio, Profesora Asociada a cargo de la Cátedra de Química Analítica de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), y conformado por esta cátedra y las de Manejo y Conservación de Suelos de FAUBA, de Higiene y Sanidad de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA; el Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y la Comisión Nacional de Energía Atómica, realiza un seguimiento integral del proceso de contaminación en la cuenca Matanza-Riachuelo. Sus resultados son de vital importancia para la recuperación ecológica y social de una de las cuencas más pobladas y contaminadas del mundo.

    ¿La contaminación es irreversible?

    Luego de un análisis tan minucioso y detallado por problema, surge casi inevitablemente la pregunta: ¿puede remediarse la contaminación? A lo que los especialistas responden que -como punto de partida-, se debería obligar a las empresas a que cesen en el vertido de efluentes al curso fluvial, o que previamente realicen un completo y adecuado tratamiento de los mismos. Paralelamente, deberían instrumentarse procedimientos para remediar la cuenca. Precisamente, este equipo interdisciplinario evaluó estrategias de fitorremediación y biorremediación, valiéndose de plantas y bacterias nativas de la cuenca. Son estrategias de bajo costo, ambientalmente amigables, pero requieren instrumentarse en el mediano y largo plazo. Actualmente, se encuentran evaluando potenciales fitoproductos, generados durante la remediación, que posean un valor económico y contribuyan a garantizar la sustentabilidad de los procedimientos.

    Existe un amplio abanico de tecnologías disponibles que han sido evaluadas en distintas partes del mundo. Desde procedimientos de alto costo que garantizan drásticos cambios en el ambiente, hasta aquellos de instrumentación simple, pero que requieren de períodos de tiempo prolongados para producir resultados satisfactorios. Si bien parecería que remediar solamente requiere tomar una simple decisión, solamente al profundizar en el estudio se puede apreciar la elevada complejidad ambiental, social y económica del problema….

    Mi conclusion: Del analisis de la nota (parte) se desprende que con evitar que las empresas sigan vertiendo los efluentes al rio o al menos que antes de verterlos tengan un tratamiento. Ese seria un punto de inicio , me parece, al menos para parar la contaminacion.
    Lo anterior va unido no solo con la colaboracion de la nacion,ciudad y provincia de buenos aires en llevar adelante los controles sino tambien que los municipios mas afectados por la contaminacion del riachuelo como lomas de zamora, lanus a traves de sus municipios con el ejercicio del poder de policia que les dan las leyes sigan imponiendo y cobrando importantes multas economicas a las empresas como shell, esso y otras que estan instaladas ahi para evitar la contaminacion.

    Cordialmente
    EJV

  2. Tenemos a la historia en contra. Ya los vecinos, mucho antes de 1810 se quejaban a los virreyes por las actividades de los cuereros. Las industrias, corrupción en los gastos, habitantes desesperados por vivir en algún lugar, ineptitud crónica de los gobiernos y políticos de todo pelaje llevan a que casi todo siga como estaba.

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