Matrimonio gay: No es una guerra. Debe ser un debate

Esta semana está prevista la sesión que en el Senado tratará la ley conocida como de “matrimonio gay”.

Ese debate está rodeado de un ambiente enrarecido, poco propicio para la discusión serena y reflexiva, que incluyó opiniones públicas referidas a las “guerras” que se avecinan en nuestra sociedad.

Una excepción a la ausencia de intercambio entre distintos puntos de vista lo constituye, tal vez, la mesa redonda convocada hace pocos días por el diario La Nación.

Más allá de los complicados procedimientos legislativos, sería muy importante que pudiera avanzarse en consolidar principios de libertad e igualdad que están arraigados en la Constitución y que acompañan la construcción de nuestra identidad desde los orígenes.

Es sabido que ya en ocasión de legislarse sobre el matrimonio civil, hace más de un siglo, se debatió sobre dos cuestiones diferentes: el derecho de la República a legislar sobre derechos ciudadanos y, por otro lado, el contenido de la norma en consideración. Ambos asuntos han vuelto a presentarse ahora, tal como sucedió también cuando se aprobó el divorcio vincular en la Administración del Presidente Alfonsín.

Es menester reafirmar una vez más la soberanía de la Nación para garantizar los derechos ciudadanos sobre el principio de laicidad de la legislación y la vida pública, reservando a la intimidad de los ciudadanos las creencias particulares, según lo establece el artículo 19 de la Constitución.

Es necesario, tambíén,  evitar incurrir en la lógica oficialismo-oposición en la consideración del tema. De lo que se trata es de crear un nuevo marco de igualdad de derechos entre los sexos y así dar un nuevo paso en la ya secular consolidación de una sociedad más justa.

9 opiniones en “Matrimonio gay: No es una guerra. Debe ser un debate”

  1. Pero…., y qué opinas?, realmente creés que la mayoría quiere un régimen diferencial de leyes???, Podríamos ir avanzando un poquito, digo, qué nos pasa????, quiero seguir siendo parte de un partido representativo y pluralista!!!!!!!!!!!

  2. Me encanta esto que entiendo como un llamado al debate. Más allá de las posiciones que pueda tener cada uno (yo creo que los gays en sentido amplio tienen que estar legalmente igualados a los heterosexuales), al país le falta debatir sus grandes temas. Este es apenas uno. Pero ojalá que sirva para empezar a ejercitarnos. Abrazo! Juanqui

  3. La verdad es que me parece bastante anacrónico el tono que va tomando la debate de este tema. Lo digo en el sentido de que no debería existir duda acerca de la igualdad de derechos que les corresponde a los integrantes de las parejas en tanto tales. Bah, ni siquiera me parece tan importante el matrimonio. Es mejor que cada uno haga y desaga mientras se reguarden los derechos del otro (si se impusiera el requisito de un acuerdo a cumplir, sería más adecuado y honesto que una ley centenaria)
    Ahora, también habría que discutir sin ningún prejuicio si en verdad la adopción debe ser tomada exclusivamente como un derecho de los adoptantes, o, mirado desde el estado, es más que eso. Yo creo en el respeto de los derechos de las minorías; pero insisto, habría que debatir un poco más a fondo si efectivamente la adopción es uno de éstos, o es otra cosa bastante más abarcativa.
    Para no postergar lo otro (que son derechos indudables) creo que es una buena alternativa, existiendo la adopción por personas individuales, incluir la posibilidad de transferir la patria potestad al cónyuge del mismo sexo en determinados casos y condiciones a cumplir.

  4. Es tan sencillo como acertado este escrito. De todas maneras, no marca cual es tu posicion al respecto, Jesus, pero no quita que tengas razon. Abrazo Grande.

  5. Jesus. Excelente el discurso del Senador Sanz. Fue el discurso con mayor sustancia interpretativa de todos los que escuche. Comparto que “El matrimonio católico es un sacramento y es indisoluble. En cambio, el matrimonio civil puede disolverse y acceden a él personas de distintas religiones y los que, inclusive, no tienen ninguna religión.” Una misma palabra para distintos conceptos. Esto refleja claramente la posicion a favor del matrimonio entre parejas de un mismo sexo. Se legisla para un Estado laico, como en aquel debate de la ley de divorcio. En este discurso hay coherencia con una tradicion democratico-liberal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *