Hallazgos de auditoría sobre el INCAA

El pasado 14 de septiembre, el INCAA publicó una resolución que produjo el rechazo de algunos sectores.

Sin duda el debate sobre el fomento de la actividad audiovisual nacional tiene muchas aristas y debe ser discutido por los expertos y participantes del sector.

Pero hay un aspecto, que tiene que ver con la gestión de los fondos públicos destinados a créditos y subsidios, en el cual es importante tener en cuenta la opinión de la Auditoría General de la Nación.

La AGN ha señalado falta de objetivos, criterios y control en la administración del Fondo de Fomento Cinematográfico en la última década.

En febrero de 2016 -bajo la presidencia de Ricardo Echegaray, quien en ese momento ocupaba el cargo-, el Colegio de Auditores Generales de la Nación aprobó por unanimidad  un informe sobre el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

El tema que se analizó fue el origen y la aplicación de fondos de la mayor fuente de ingresos del instituto -el Fondo de Fomento Cinematográfico- en los años 2008 a 2012.

El fondo se integra con porcentajes sobre las entradas de cine y la venta de DVDs así como por un 25% de los impuestos a las emisoras de TV que recauda el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom – antes denominado AFSCA y antes COMFER).

Aquí señalo algunas de las observaciones del informe de la AGN:

Sin objetivos

El INCAA no realizó el plan estratégico institucional, obligatorio para todos los organismos que administran recursos públicos. En cuanto al plan de gestión anual, sólo uno de los cinco años auditados presentó al Jefe de Gabinete de Ministros ese documento que hubiera permitido identificar las actividades planificadas por parte del instituto. Finalmente, tampoco hubo una definición de objetivos, ni una descripción de las tareas y controles a realizar, ni definición de programas o procedimientos para alcanzar las metas presupuestarias establecidas.

Sin procedimientos

Se previó un Departamento de Producción para evaluar los proyectos y un Departamento de Gestión y Liquidación de Crédito para otorgar los fondos a los proyectos seleccionados según fueran avanzando en las etapas previstas. Ninguna de estas dos áreas fue puesta en marcha y, en cambio, las tareas las concentró el Departamento de Planificación y Control. Este “super” departamento -por la cantidad de tareas a su cargo- actuó durante los cinco años auditados sin un sistema integrado para el seguimiento, control y recaudación de los recursos afectados al otorgamiento de préstamos y subsidios.

Sin cuentas claras

El origen de los fondos para créditos y subsidios proviene en un 97% de la AFIP, por el porcentaje que legalmente corresponde al INCAA, y se deposita en las cuentas de Banco Nación del organismo. En la auditoría surgieron diferencias entre montos declarados, enviados y depositados que no pudieron ser dilucidadas con la información provista por los tres organismos. AFIP y Banco Nación luego rectificaron sus planillas, tras lo cual los números se acercaron pero no cerraron.

Sin criterios

No se realizaron acciones consistentes en el manejo de los préstamos otorgados ni en la forma de administrar los subsidios o determinar saldos a pagar a los beneficiarios. También se presentaron situaciones anómalas en reiteradas oportunidades, como consecuencia de no seguir criterios donde sí los había. Por ejemplo, que un beneficiario esté inscripto en el Registro de Productores Cinematográfico antes de la firma del contrato; o que todos los proyectos aprobados tengan una evaluación documentada por parte del comité correspondiente.

Sin controles

Entre 2008 y 2010 no se realizó ningún tipo de control sobre las salas en las que se mostraron las películas para cotejar la información de las declaraciones juradas entregadas por los beneficiarios. Recién en el ejercicio 2011, aparecen metas relacionadas con la inspección (alcanzadas en un 67%) y un presupuesto para llevarlas a cabo. En 2012, el último ejercicio auditado, se previeron las metas y el presupuesto, pero no se ejecutó.

 

Por lo expuesto y en pos de concretar los objetivos de impulsar la producción audiovisual de modo eficaz y transparente, hace falta regular y controlar el circuito de otorgamiento y seguimiento de créditos y subsidios.

2 opiniones en “Hallazgos de auditoría sobre el INCAA”

  1. No tengo dudas que tendremos que trabajar , cada uno en lugar, para hacer que las instituciones del pais tengan un nivel de transparencia que garantice un proyecto de pais que nos orgullezca de ser argentinos.

  2. Excelente nota, clara y concreta. Una verguenza la gestión del INCAA durante el mandato del gobierno anterior, pero el informe de la AGN deja en claro cómo y en qué forma se estafó una vez más el erario público.

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