Vértigo

Una aceleración de la lógica cristinista de poder. Agosto es más importante que octubre. El blanqueo y la arremetida contra la Corte Suprema busca más oxígeno y poder. La muerte de Videla.
Según la medicina, el vértigo es la sensación de falta de estabilidad o de desconocer cuál es nuestra situación rotatoria en el espacio. El vértigo se caracteriza por presentar la sensación de que lo que está a nuestro alrededor da vueltas o no estuviera quieto. Este síntoma pareciera reflejar lo que ocurre a los conductores que moran en la Casa Rosada. Pero sigamos con la ciencia de Hipócrates: El vértigo es provocado por diferentes causas, entre ellas las afecciones del laberinto, que es el órgano encargado del equilibrio y que se encuentra ubicado en el oído interno. Cuando el vértigo es de origen laberíntico se le conoce como vértigo periférico.
Esto completaría el cuadro diagnóstico actual: el gobierno sufre de vértigo periférico y la misma afección le impide escuchar las advertencias que desde hace rato viene recibiendo, desde la ciudadanía – con diferentes marchas multitudinarias de protesta-; desde la academia, con alertas por el constante debilitamiento institucional; desde el nivel internacional, con críticas constructivas a la política exterior; desde la política con varios frentes abiertos que han debilitado el bloque de poder del kirchnerismo y la fragilidad nunca reparada del sistema de partidos; y desde el mercado que ha dado señales de que “el modelo” está agotado. Sin ánimo de hacer el “caldo gordo” a los sectores especuladores que siempre medran con los vaivenes de la economía, la inflación, el desempleo, la falta de incentivo para invertir y la pobreza, son realidades que no se pueden negar.
El vértigo en el que se ha sumido la presidente se contagia al humor social, de modo que se suceden situaciones de malestar, no sólo por las causas eficientes que operan sobre la vida diaria de las personas, sino por la misma actitud que continua teniendo, en forma empecinada, la responsable de los destinos del país.
Su respuesta es: más vértigo. Así se suceden los temas de agenda política que instala el cristinismo, del mismo modo en que el fárrago informativo de los medios mantiene la tensión del espectador, en donde una noticia sepulta a la que ha mantenido en vilo a esa audiencia, durante una determinada cantidad de tiempo.
Como sobre una cinta de Moebius, el aparato político mediático del oficialismo coloca la reforma judicial; el blanqueo de capitales; congelamientos de precios; la turbia designación de fiscales y jueces; la farandulización de las denuncias de corrupción, etc. Todo, a marcha forzada. Aunque en forma infructuosa, porque los índices de popularidad de la presidente se desploman y, ya no octubre sino agosto, se convierten lentamente en un escenario más difícil que el del año 2009.
Dolores de dólar
Esta claro que con el dólar paralelo al doble del oficial algo había que hacer. Y, al igual que en otros planos, el oficialismo instalado desde el año 2003, repite sus estrategias para todo. Y si en el año 2009 llevó adelante un blanqueo para oxigenar la campaña electoral, ahora lo planteó para eso y para ver si surte algún efecto sobre la cotización de la moneda extranjera.
Sin embargo, el proyecto difiere en algunos detalles con el de 2009. Por ejemplo, habrá que comprar una serie de bonos oficiales para fines determinados, en vez de simplemente declarar los depósitos en el exterior o "exteriorizar" los fondos locales. Con esta lógica, es el crimen organizado el actor al que el blanqueo más le conviene.
Convenios suscriptos por nuestro país nos obligan a que todo blanqueo debe ajustarse a normas internacionales para evitar que se filtre en él, el crimen organizado. El proyecto actual no dice nada al respecto y abre la puerta para que ello ocurra, porque se encarga de definir cómo y quien podrá adherirse al blanqueo; pero nada se expresa sobre los mecanismos de control efectivos tendientes a determinar que los dólares blue no provengan de crímenes aberrantes, como la trata de personas, la corrupción, la venta de drogas, etc.
Con el antecedente del blanqueo anterior, que sumó unos 4000 millones de dólares, queda claro cuál es el rumbo del gobierno en esta materia. Todavía tiene que explicar que se hizo en el año 2009 para evitar que el crimen organizado haya podido invertir en Argentina. La Unidad Anti-lavado (UIF) reconoció en el 2010 que “estaba estudiando exhaustivamente” 586 ROS (Reportes de Operaciones Sospechosos), pero a la fecha no hizo ninguna denuncia penal producto de esos ROS.
La necesidad tiene cara de hereje. Y al gobierno que hace poco batía el parche de la pesificación no se sonroja de tomar una acción contraria a esa "bandera" y emprender un blanqueo temerario que, como mucho podrá recaudar 1500 millones de dólares, una cifra exigua para recomponer las reservas y seguir negando una devaluación que vino para quedarse.
Cercar al enemigo
La inminente aprobación del paquete de leyes denominadas por el gobierno de “democratización de la justicia”, recibirán un arsenal de impugnaciones apenas asome su promulgación, muy especialmente aquella que versa sobre la elección de los consejeros de la Magistratura. En ese caso, el per saltum, plantado por el oficialismo para dirimir sus asuntos con un grupo de medios, se utilizará para que la Corte se expida con respecto a la constitucionalidad del paquete “democratizador”. Es muy probable que se produzca un fallo adverso, en cuyo caso el gobierno recibirá un revés, pero justificará lo actuado frente a la “corporación judicial”, como un jalón más en su relato épico. ¿Podría desobedecer como lo ha hecho en otras oportunidades (caso Santa Cruz; distribución de la pauta oficial, ajuste de haberes jubilatorios, etc.)? No pareciera estar en una posición de fuerza para esa maniobra.
Por su parte, la Corte Suprema de Justicia enfrentará su momento más duro con la ausencia con aviso de Eugenio Zaffaroni, de viaje por Italia, tanto como para no tener que estampar su voto adverso al gobierno y romper con la armonía que Eduardo Lorenzetti cultiva con gran artesanía.
El asedio a la Corte no difiere del que sufre la libertad de prensa y que impulsó a Mauricio Macri a firmar un DNU, en días en los que los rumores de intervención al grupo que sorteó el 7D, arreciaron, acompañados de señales inequívocas en ese sentido: La Comisión Nacional de Valores realizó varios requerimientos al Grupo Clarín y Guillermo Moreno ya había amenazado en una de sus intervenciones tragicómicas en la asamblea de papel Prensa, que el gobierno iba a hacer valer la habilitación que el artículo 20 de la ley de CNV, impulsada y aprobada por el kirchnerismo y sus aliados, que autoriza a intervenir empresas.
También se planteó la posibilidad de expropiar Papel Prensa en una escaramuza de amedrentamiento del diputado Carlos Kunkel y largamente planteada por el mismo Moreno.
La Corte sigue siendo, en estos casos, el último dique de contención del cristinismo y por eso es el blanco de la embestida final de un régimen cada vez más desesperado. No sería extraño que para la próxima elección algún pajarito hable al oído de la presidente, aunque el vértigo que padece, tal vez le impida escuchar.
La muerte de la muerte
No ha muerto en el exilio, ni protegido, ni se suicidó o fue asesinado como otros genocidas. Murió en la cárcel, el lugar al que lo envió la justicia en los difíciles tiempos en que gobernaba la UCR. Su nombre a secas causaba escalofríos. Tal vez sea intransmisible a las generaciones que han vivido en democracia comprender y sufrir que una persona sea el dueño de la vida de las personas, como lo fue Videla desde 1976 hasta 1979. Lo que si es transmisible e inequívoco es que la democracia y la libertad son los únicos caminos para vivir en una sociedad mejor y que la suerte de un país no puede estar nunca en manos de una sola persona.

Publicado en Escenarios Alternativos

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